Historia Guest House Buenos Aires

Aquí te narramos cómo surgió la idea de Casa de Lidia, una guest house en Buenos Aires con mucha historia. Cuidamos todos los detalles para entregarte una estadía maravillosa y puedas conocer esta gran ciudad que tiene tanto por descubrir.

Cuando nació el segundo hijo de Lidia ya el departamento donde vivían resultaba chico, por tal motivo se mudó a Larrea. A un departamento ubicado entre el barrio de Once y de Congreso, de categoría, espacioso y luminoso.

Para comprarlo, como no le alcanzaba con sus ahorros, tuvo que pedir un préstamo.

El departamento que los había fascinado tenia pisos de roble Eslavonia con dibujos (una maravilla que se había dejado de hacer hacia años) puertas con molduras, techos altos (pero no demasiado), grandes ventanales de madera y con persianas.

Balcón a la calle y un ascensor principal y otro de servicio directo para el departamento.

Con timbres en el piso del comedor para llamar al personal de servicio. También timbres en el baño y en los dormitorios.
Un sector de zonas comunes, una habitación para biblioteca y o juegos y aparte de los dormitorios un departamento de servicio, etc.

Al poco tiempo el gobierno debido a la inflación sacó una Ley llamada 1050 donde las cuotas del préstamo comenzaron a duplicarse, se triplicaban, quintuplicaban a la enésima potencia hasta llegar a ser la deuda tan grande como si en vez de un departamento se hubiera comprado un transatlántico, o un edificio de 10 pisos.

Miles de personas no pudieron salvar sus viviendas y tuvieron que abandonarlas, con todo lo que tenían abonado. Pero el ex esposo de Lidia comenzó a demostrar con números y innumerables cálculos, que llenaban enorme cantidad de planillas, que la Ley se aplicaba mal y se calculaba peor. Una lucha que duro 22 años. Hasta que finalmente logro con mucho esfuerzo no perder el Departamento y cerrar esa deuda.
Mientras, los chicos estudiaban, jugaban al básquet, hacian intercambio con otros chicos de todas las provincias argentinas, (quienes también disfrutaban de la casa ) y crecían.
En algún momento y por poco tiempo también vivió allí el abuelo paterno y en otra época la abuela materna.
Luego los chicos se casaron, y el hermoso departamento quedo vacío y solo lo disfrutaban los amigos de ellos que venían del exterior, transformándolo en una casa de huéspedes.

Ante tantos comentarios elogiosos de la estadía en el departamento .Lidia decide hacer un bed &Breakfast , recibiendo y asistiendo directamente a cada persona y sus necesidades, brindando información y asesoramiento ante cada necesidad. Así como lo hace un hotel para turistas en Buenos Aires o uno de los hoteles baratos en el Centro o dentro de los hoteles céntricos en Buenos Aires

Fue en ese entonces cuando comenzó una nueva etapa de Larrea, como cariñosamente se lo llama.
Allí los amigos del extranjero o del interior del país empezaron a llegaron y a disfrutar, del departamento, del País, de la gente,
Del movimiento intenso en la semana, del silencio de los fines de semana, de la posibilidad de comprar cualquier elemento que uno pueda necesitar o imaginar.
Es típico oír decir “En el Barrio Once se consigue de todo”.
De los lindos edificios antiguos Art Noveau .
De la cercanía de “Sabor a Tango” (un lugar que antiguamente era un club Italiano y luego milonga semanal, hasta convertirse en el actual restaurante con Show nocturno de Tango y Folklore, uno de los mejores)
Del mismo modo el esplendido y recuperado tras largos años de trabajo del “Café de los Angelitos” donde concurría Carlos Gardel y que es uno de los bares notables de Buenos Aires Y esta a solo 3 cuadras de Larrea.
Asimismo a solo 3 cuadras esta la confitería, bar “La Perla del Once” donde Litto Nebbia y Tanguito compusieron “la Balsa”, origen del Rock Argentino.

Del Subterráneo que esta a cien metros y que es la línea “A” la mas antigua de Latinoamérica, con bellas entradas de herrería antigua que son una joya, que conviven con algunas estaciones donde tienen modernas escaleras mecánicas, con modernos molinetes donde se les inserta una tarjeta para viajar. Hasta los vagones de madera de Cedro antiguos, a los que para ingresar debemos abrir las puertas manualmente.
A 7 cuadras (7 minutos) esta el Congreso propiamente dicho, con el Palacio Congreso de la Nación Argentina.

El la Plaza se agrupan algunos monumentos famosos de Buenos Aires ( a Mariano Moreno, el Perdón, a Ricardo Balbín, a José Manuel Estrada, el de los dos congresos, a Alfredo Palacios) entre las que se cuenta la replica original y firmada, de bronce patinado del Pensador de Rodin.
Hay un Monolito muy importante que marca el kilómetro cero de la Argentina. Es chiquito en relación a los otros pero es el ombligo de la Republica Argentina.
A partir de allí se cuentan los kilómetros de distancia a cualquier lugar de la Argentina.

De La confitería del Molino de 1917 (allí había un molino harinero de viento) que si bien esta cerrada desde hace años, se puede admirar un valioso exponente del Art Noveau y vanguardia de la Belle Epoque. Ha sido declarada monumento histórico
Era un lugar donde se fabricaba la mejor pastelería y sus exquisiteces eran célebres.
Sus salones recibieron la visita de ilustres personalidades de la política y de la cultura, extranjeras y argentinas.
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A 12 cuadras (12 minutos) esta el Palacio de Aguas de cien años , bellísima construcción cuyo frente cuenta con miles de piezas de vidrio petrificado realizadas en Inglaterra.
A 17 cuadra (17 minutos) esta el Obelisco.
A 17 cuadras (17 minutos) esta el Café Tortoni. El mas antiguo y emblemático bar de Buenos Aires, el más representativo del espíritu tradicional de la avenida de Mayo y una leyenda de la ciudad. En la actualidad sigue siendo un lugar de difusión cultural y turística por excelencia

A 19 cuadras (19 minutos) esta el Teatro Colon.

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